Algo ha cambiado, son todos los estados de ánimos alterados. Estados de conciencia alterados, dispersos, expertos. Renovadas las venas, salta, apoya, muere, se interrumpe. Respiraciones profundas. Demencia. La cabeza llena de grullas de papel, pero debo hacer mil para que se cumpla mi deseo. Soy una mujer extraña, barroca en imaginaciones, minimalista en actos. Te espero sentada, con ampollas en las nostalgias acumuladas. Duele complicarse, duele extrañar, duelen las distancias, los silencios, la buena y la mala fortuna. Caigo a la velocidad que sale el humo de unos labios extraños, para cerse cómoda en una nube de algodón.
Hay que complicarse de vez en cuando.





